“Helena no sabe cómo sobreviven las familias cuando coinciden todos sus miembros adultos bajo el mismo techo, pero está a punto de averiguarlo.
Decidida a casarse en Serrales, el pueblo de todos los veranos de su infancia, regresa a la casa de sus padres para preparar la boda y reencontrarse con sus hermanos y sobrinos. La pequeña localidad al pie de los Pirineos ha permanecido casi inmutable en el tiempo, con sus amables habitantes y sus gratos recuerdos. Un lugar sin sorpresas, hasta que Helena tropieza con Marc, un buen amigo al que había perdido de vista durante muchos años, y la vida deja de ser tan tranquila en el pueblo.
Quizá sea el momento de refugiarse en la nueva librería con un té y galletas, o acostumbrarse a los excéntricos alumnos de su madre y a las terribles ausencias. Quizá sea tiempo de respuestas, de cambios y vendimia. Tiempo de dejar atrás todo lastre y aprender al fin a salir volando.”
Helena (la protagonista y narradora) está acompañada de otros personajes importantes. En primer lugar su familia: su madre, sus hermanos (Silvia y Xavier) y sus sobrinos. Además está su prometido (Jofre), un amigo de la infancia (Marc) y un librero (Jonathan Strenge). Hay también otros personajes que son diferentes vecinos del pueblo o conocidos de Helena.
La novela trata temas como el crecimiento personal, la forma de afrontar las desgracias o los obstáculos de la vida, el amor o la amistad.
Es una novela que se puede leer casi del tirón, muy reconfortante, que casi te transporta al verano en ese pueblo de los Pirineos y es muy fácil empatizar con algunos de los personajes.
Es una lectura totalmente recomendable.
Me sirve para los siguientes retos de lectura:
-Reto MMD lector: Autora española
-Reto Nos convertimos en Quijotes: “Por
fin vacaciones”


