miércoles, 2 de septiembre de 2020

Drácula, Bram Stoker

 Cuarta lectura del nivel 3 del reto "Todos los clásicos grandes y pequeños" de Las Inquilinas de Netherfield "Clásico de terror o gótico"

   A través de fragmentos de diarios y cartas de los protagonistas vamos conociendo la historia del conde Drácula, el vampiro por excelencia.

   Jonathan Harker es el primero en conocer al conde y está a punto de morir en su castillo transilvano, aunque, milagrosamente, consigue salir de allí con vida y casarse con su prometida, Mina.

   Mientras Mina espera el regreso de Jonathan se escribe cartas con su amiga Lucy. Esta le cuenta que ha recibido tres propuestas de matrimonio: del doctor Seward, de Quincey Morris y de Arthur Holonwood y ha aceptado a este último. Mina va a visitar a Lucy a Whiby y Lucy sufre allí varios episodios de sonambulismo, que Mina achaca a los nervios por la boda. Mina recibe noticias de Jonathan, que está en un hospital de Budapest recuperándose de una encefalitis, así que va a reuinirse con él. Allí se casan y permanecen hasta que Jonathan se recupera.

   Lucy empieza a perder la salud. El doctor Seward empieza a tratarla y pide ayuda a su amigo el doctor Van Helsing. Cada vez está más débil porque pierde sangre, pero no saben por qué, ya que no hay ninguna herida visible, excepto dos pequeños agujeros en el cuello por los que es imposible que pierda tanta cantidad de sangre. Van Helsing comienza  a sospechar lo que le ocurre y, aunque intentan salvarla finalmente Lucy muere. Sin embargo, con la muerte no acaban los sufrimientos. Cuando empiezan a desaparecer niños por la noche y aparecen por la mañana con las mismas marcas que Lucy en el cuello y dicen que han estado con una hermosa señora, Van Helsing confirma sus sospechas: la muerte de Lucy fue obra de Drácula y ahora ella se ha convertido también en una no muerta.

   Van Helsing convence al doctor Seward, a Quincey Morris y a Arthur de que le acompañen una noche para descubrir a Lucy mordiendo a un niño, pues sabe que si no lo ven con sus propios ojos no lo creerán. Cuando descubren en qué se ha convertido Lucy, no dudan en ayudar a Van Helsing. Encierran a  Lucy en su tumba, le clavan una estaca en el corazón y le cortan la cabeza, salvando de esta forma su alma, ya que deja de ser una no muerta.

   En este tiempo, Mina ha escrito cartas a Lucy y Van Helsing le escribe para contarle que su amiga ha muerto, después va a visitarla. Mina está preocupada por Jonathan, ha leído su diario y conoce todos los horrores que vivió en el castillo de Drácula, pero no sabe si es realidad o son delirios de su marido por su enfermedad. Decide pedirle ayuda a Van Helsing. Después de leer el diario de Jonathan, Van Helsing les cuenta a los Harker lo ocurrido con Lucy y todos deciden que deben acabar con Drácula.

   Así pues, Mina y Jonathan se alojan con el doctor Seward y todo el grupo se une para acabar con el conde. Sin embargo, Drácula consigue acercarse a Mina y morderla, y ella comienza a cambiar igual que le ocurrió a Lucy. Intentan matar a Drácula en Londres, pero él logra huir, así que todo el grupo viaja a Transilvania persiguiéndolo. La persecución se convierte en una contrarreloj, ya que Mina está empezando a transformarse, pero, finalmente, consiguen acabar con el conde y salvarla. Aunque Quincey Morris muere en la aventura. Por eso, cuando Mina y Jonathan tienen un hijo, le ponen el nombre de todos los del grupo, pero le llaman Quincey en su honor.


martes, 11 de agosto de 2020

Agnes Grey, Anne Brontë

 Leído para el nivel 3 del reto "Todos los clásicos grandes y pequeños" de Las Inquilinas de Netherfield  Clásico en el que aparezca el nombre de uno de los personajes en el título.

 

 Agnes vive feliz con sus padres y su hermana mayor, Mary. Cuando Agnes tiene unos 18 años, su padre, queriendo aumentar sus ingresos para mejorar sus condiciones de vida, invierte gran parte de su dinero y lo pierde, de forma que la situación económica de su familia empeora mucho. Agnes quiere trabajar como institutriz para ayudar a su familia. Al principio, estos se niegan, porque como Agnes es la pequeña, siempre la han tenido protegida, pero finalmente aceptan. Agnes cree que si enseña a niños pequeños le resultará más fácil, así que empieza a trabajar en una casa donde tiene que enseñar a un niño y una niña.

   Los niños no solo no quieren aprender sino que disfrutan portándose mal y desobedeciendo. Los padres pretenden que Agnes los corrija, pero sin regañarlos ni castigarlos, de manera que Agnes no puede hacerse con ellos y acaban despidiéndola.

    Pasa un tiempo con su familia y luego vuelve con otra familia. Esta vez para ser institutriz de dos jovencitas (Rosalie y Matilda Murray). Estas tampoco tienen mucha predisposición al estudio y Agnes acaba dando clase solo cuando sus alumnas quieren.

   En sus ratos libres Agnes visita a los colonos, especialmente a la anciana Nancy Brown, que vive sola y tiene mal la vista. Agnes va a hacerle compañía y a leer para ella.

   Un día coincide en casa de Nancy con el señor Weston, que es el ayudante del rector Hatfield, que se preocupa por sus feligreses mucho más que el rector.

   La señorita Rosalie (la mayor de las alumnas de Agnes) quiere casarse con un hombre rico, pero hasta que esto ocurra se divierte coqueteando con otros hombres para poder rechazarlos si se le declaran. Esto ocurre con el rector Hatfield y, después de eso, Rosalie se propone hacer lo mismo con el señor Weston. Incluso cuando se promete con sir Thomas, Rosalie lo mantiene en secreto casi hasta el día de la boda para seguir con sus juegos.

   Durante ese tiempo, Rosalie mantiene a Agnes siempre ocupada, impidéndola econtrarse con el señor Weston y le dice a este que Agnes no quiere ir a la iglesia y que solo quiere estar en casa leyendo. Agnes echa de menos encontrarse con el señor Weston y se da cuenta de que se ha enamorado de él.

    Poco después de la boda de Rosalie, y cuando queda poco para las vacaciones, Agnes recibe una carta de su casa, su padre se encuentra muy mal de salud. Agnes pide permiso para adelantarlas y llega a su casa, pero, lamentablemente, su padre ya ha muerto.

   La madre de Agnes le propone que deje su trabajo y alquilen juntas una casa para fundar una academia. Agnes vuelve a Horton, a casa de los Murray, durante 6 semanas mientras su madre prepara la casa. Cuando se despide del señor Weston este le dice que volverá a verse y ella le dice que le gustaría.

   Agnes comienza su nueva vida anhelando noticias o la visita del señor Weston, pero, al no recibir nada, va perdiendo la esperanza. Rosalie escribe a Anne para invitarla a visitarla en verano y Agnes acepta esperando recibir noticias del señor Weston, ya que la casa de Rosalie está cerca de Horton. Pero solo descubre que el señor Weston se ha marchado hace un mes y Rosalie no sabe dónde ha ido. Agnes pasa unos días allí y vuelve a su casa.

   Un día Agnes sale a dar un paseo y se encuentra con el señor Weston. Ahora es el párroco de una pequeña parroquia muy cercana a donde vive Agnes y le dice que ha estado buscándola. Comienza a visitarlas a ella y a su madre hasta que reúne valor para confesarle a Agnes su amor. La madre de Agnes contrata a una ayudante para la academia y Agnes se casa con el señor Weston y son muy felices.


viernes, 24 de julio de 2020

Sentido y sensibilidad, Jane Austen

     Leído para el nivel 3 del reto "Todos los clásicos grandes y pequeños" de Las Inquilinas de Netherfield "Clásico protagonizado por una familia"

Sentido y sensibilidad cuenta la historia de la familia Dashwood, centrándose sobre todo en las hermanas Elinor y Marianne. La señora Dashwood y sus tres hijas (Elinor, Marianne y Margaret) se ven obligadas  a abandonar su hogar cuando muere el señor Dashwood y la casa pasa en herencia a su hijo John (fruto de su primer matrimonio). Sir John Middleton, primo de la señora Dashwood, les ofrece una casa de campo cerca de su propiedad. Y las cuatro se mudan allí.

   Elinor y Marianne son totalmente distintas. Elinor es sensata, juiciosa, procura no dejarse llevar por sus sentimientos excesivamente e intenta ocultar su sufrimiento a los demás. Marianne, por el contrario, es impulsiva, romántica e incapaz de disimular sus sentimientos, tanto para bien como para mal.

   Ambas sufren por amor, aunque lo llevan de manera totalmente diferente. Elinor se enamora de Edward Ferrars, hermano de su cuñada Fanny y parece que él la corresponde. Sin embargo, tiempo después Elinor descubre que Edward está prometido en secreto con la señorita Lucy Steele. Efectivamente Edward se prometió con ella en secreto años atrás y, aunque se ha dado cuenta de que no la ama realmente y ama a Elinor, no quiere romper su compromiso porque ha dado su palabra. Elinor lo descubre porque se lo cuenta la propia señorita Steele, pero le pide que no se lo cuente a nadie. Así que Elinor mantiene su sufrimiento en silencio sin compartirlo con nadie. Finalmente cuando se descubre el compromiso la familia de Edward le deshereda porque no aprueban el matrimonio, de forma que su hermano Robert heredará todo. La señorita Steele le declara entonces a Edward que su afecto por él ha desaparecido y que está enamorada de Robert, así que Edward decide liberarla de su compromiso y va a visitar a las Dashwood para declararse a Elinor. Las Dashwood han oído que la señorita Steele se ha casado con el señor Ferrars y creen que es Edward. Cuando este las visita, Elinor le pregunta por su esposa y él les cuenta lo que ha ocurrido. La pobre Elinor puede por fin dar rienda suelta a sus sentimientos (lo que le hace salir corriendo de la habitación entre lágrimas). Así que finalmente Edward le declara su amor a Elinor y acaban juntos.

   Marianne, por su parte, se enamora locamente de Willoughby, un joven al que conoce cuando sufre un pequeño accidente. Marianne y Margaret están pasesando cuando Marianne se cae y se hace daño en un tobillo. Willoughby pasaba por allí y la coge en brazos para llevarla a casa. Causa muy buena impresión en las Dashwood, sobre todo en Marianne y en su madre y empieza a visitarlas a menudo. Marianne descubre que comparten muchos gustos en música, arte, literatura y se va enamorando cada vez más de él. Parece que él la corresponde, sin embargo, él espera heredar la fortuna de una tía que no le dejará nada si no se casa con una mujer de una posición social más alta. Así que finalmente Willoughby se promete con otra mujer y rompe toda relación con Marianne, dejándola totalmente destrozada, tanto que cae enferma incluso. Durante esta enfermedad, el coronel Brandon está totalmente pendiente de ella. El coronel es un amigo de sin John, al que las Dashwood conocen cuando se mudan. Se enamora de Marianne prácticamente desde que la conoce, cuando la escucha tocar el piano, de hecho, Sir John y su suegra hacen bromas sobre el tema delante de las Dashwood, bromas que Elinor y su madre no se toman en serio, pero que enfandan a Marianne porque considera que el coronel es demasiado mayor para casarse (ella tiene 17 años y él 35). Cuando Marianne cae enferma Elinor y su madre se dan cuenta de que verdaderamente el coronel ama a Marianne. Poco a poco Marianne va recuperándose y comienza a pasar más tiempo con el coronel y acaba enamorándose de él y finalmente se casan. De esta forma, las dos hermanas acaban casadas y viviendo muy cerca una de la otra ya que, cuando Edward es desheredado y se queda sin modo de vida, el coronel Brandon, que sabía porque se lo habían contado las Dashwood que Edward quería dedicarse a la iglesia, le ofrece una pequeña parroquia.

   Finalmente, las dos hermanas acaban felices y contagiadas un poco del carácter de la otra. Elinor muestra sus sentimientos por fin y Marianne se vuelve un poco más sensata y menos apasionada.


lunes, 6 de julio de 2020

Alicia en el País de las Maravillas, Lewis Carroll

Primera lectura del nivel 3 del reto "Todos los clásicos grandes y pequeños" de Las Inquilinas de Netherfield "Clásico infantil o juvenil"

 

 Alicia está sentada junto a su hermana, aburrida, cuando de repente ve pasar un conejo blanco que, mirando su reloj, exclama que llega tarde y sale corriendo. Alicia siente curiosidad y decide seguirlo. El conejo entra en una madriguera y ella entra tras él. Entonces comienza a caer al vacío y así viaja al País de las Maravillas. En este lugar Alicia vive cosas muy extrañas: hay comidas y bebidas que le hacen crecer o encoger, animales que hablan y se comportan de manera extraña, unos reyes y toda su corte compuesta por cartas de la baraja…  

   Alicia conoce en su viaje a varios personajes: el Conejo Blanco (que siempre va acelerado porque llega tarde); la Liebre de Marzo, El Sombrerero Loco y el Lirón (con los que toma un té totalmente caótico y de locos); el gato de Cheshire (que aparece y desaparece cuando menos se lo espera); la Duquesa y su bebé (que se transforma en un cerdo), la Reina de Corazones (que quiere cortarle la cabeza a todo el mundo) y su corte formada por cartas de la baraja; entre otros.

   Mientras está en el País de las Maravillas, Alicia vive varias aventuras: el extaño té con el Sombrerero y la Liebre; una partida de críquet con la Reina en la que los palos son flamencos y las pelotas erizos; e incluso se ve envuelta en un juicio en el que la llaman a declarar como testigo a pesar de que ella no sabe nada. La Reina de Corazones acaba pidiendo que le corten la cabeza y todas las cartas atacan a Alicia y se desploman encima de ella.

   Entonces Alicia despierta y vuelve a estar junto a su hermana y le cuenta el extraño sueño que ha tenido. Después Alicia se marcha a preparase para el té y su hermana se queda dormida bajo el árbol soñando con la historia que le ha contado Alicia.


jueves, 2 de julio de 2020

MIddlemarch, George Eliot

Última lectura del nivel 2 del reto "Todos los clásicos grandes y pequeños" de Las Inquilinas de Netherfield "Clásico publicado con seudónimo"

   En esta novela se narra la vida de varias personas que viven en Middlemarch, centrándose sobre todo en tres parejas.

   La primera pareja está formada por Dorothea Brooke y el señor Casaubon. Se casan pensando que van a ser muy felices a pesar de que él es bastante mayor que ella porque ambos ven el matrimonio como una unión en la que el hombre hace el papel de profesor y guía y enseña a la mujer, pero pronto descubren que no todo es tan idílico como pensaban. Dorothea se siente menospreciada en muchas ocasiones y desplazada porque para Casaubon lo más importante son sus estudios. Y Casaubon está celoso de su primo Will Ladislaw porque Dorothea y él se llevan muy bien y Casaubon cree que Will está enamorado de Dorothea (cosa que resulta ser verdad). De hecho, cuando Casaubon muere deja dicho en su testamento que si Dorothea se casa con Ladislaw perderá toda la herencia. Después de varios malos entendidos y alejamientos, finalmente Will y Dorothea se dan cuenta de que se aman y ella renuncia a su fortuna y se casa con él.

   La segunda pareja la forman el doctor Tertius Lydgate y Rosamund Vincy. También descubren que el matrimonio no es tan feliz como ellos pensaban. El doctor se casa con Rosamund porque es hermosa. Él estuvo enamorado hace tiempo y le rompieron el corazón y cree que no volverá a enamorarse nunca, pero se acaba enamorando perdidamente de Rosamund y, cuando cree que ella ya no le quiere es totalmente infeliz. Rosamund se casa con Lydgate porque lo considera más interesante que sus otros pretendientes y porque cree que con él va a tener una buena posición económica y social. Sin embargo, comienzan a vivir por encima de sus posibilidades y acumular deudas y el doctro Lydgate empieza a perder simpatías. Su situación empeora hasta que están a punto de perder la casa. Lo evitan gracias a un préstamo del señor Bulstrode, tío de Rosamund. Pero el señor Bulstrode se ve envuelto en un escándolo y todo el mundo cree que el señor Lydgate lo sabía y el préstamo es en realidad un soborno. Aunque al final gracias a Dorothea se acaba sabiendo la verdad y recuperar parte de su posición. El matrimonio está a punto de fracasar pero, al igual que su economía, su amor acaba remontando.

   La tercera pareja está formada por Fred Vincy y Mary Garth. Fred es el hermano de Rosamund, un muchacho mimado por su madre desde pequeño, derrochador y jugador. Fred y Mary se conocen desde pequeños y están enamorados, pero Mary es una persona trabajadora y no quiere casarse con un hombre así. Fred tiene la esperanza de recibir una herencia de un tío suyo, pero cuando este muere y no le deja nada debe buscar un modo de vida. Su padre quiere que estudie para hacerse clérigo, pero él no tiene vocación. No obstante, para no disgustar más a su padre, acaba realizando los estudios. Mary no quiere que sea clérigo porque sabe que no quiere serlo y que si lo hace será un hipócrita y un mal clérigo y dice que nunca se casará con él si se ordena. Por lo tanto, Fred busca otro trabajo para poder casarse con Mary. Empieza a trabajar como ayudante del señor Garth (el padre de Mary) como administrador de fincas. Hasta que, finalmente, acaba como administrador de una finca que pertenece a los señores Bulstrode y puede casarse con Mary y vivir allí con ella.

   Aunque las tres parejas pasan por muchas dificultades, finalmente son felices. En la novela se muestra la hipocresía que tienen muchas de las personas de Middlemarch y lo importante que son las apariencias y la posición social, por ejemplo, muchos de los habitantes critican a Dorothea por bajar su posición al casarse con Will.

   Es una novela bastante larga (tiene más de 1000 páginas) pero merece la pena, no se hace pesada.


lunes, 18 de mayo de 2020

La Regenta, Leopoldo Alas "Clarín"

Cuarta lectura del nivel 2 del reto "Clásicos grandes y pequeños" de Las Inquilinas de Netherfield "Clásico escrito originalmente en español"


   La Regenta cuenta la historia de Ana Ozores, "la Regenta" (llamada así porque su marido fue Regente de la Audiencia de Vetusta"). Ana es una mujer que perdió a su madre siendo muy niña y fue criada por un aya contratada por su padre. Esta mujer nunca le dio cariño y la castigaba constantemente con ayunos y encierros. Cuando tiene 10 años se escapa de uno de estos encierros y pasa la noche con un niño de 12 años en una barca. Todos consideran que han cometido un gran pecado y la juzgan por ello. Además consideran que lleva el pecado en la sangre, ya que su madre era una modista italiana que se había casado por amor con el padre de Ana, don Carlos Ozores, miembro de una de las familias nobles de Vetusta (para disgusto de sus hermanas y de la sociedad de la ciudad, que consideraban que había sido engatusado por su mujer). Ana vive un tiempo relativamente feliz con su padre, pero, cuando este muere, se queda sola y arruinada, y sus tías se la llevan a Vetusta a vivir con ellas. Quieren que se case con una persona apropiada, pero Ana no muestra interés por ningún caballero de Vetusta. Aparece entonces en la ciudad don Frutos Redondo, un hombre de gran fortuna que pide la mano de Ana. Ella no quiere casarse con él y se encierra en su habitación durante ocho días. Finalmente, don Víctor Quintanar pide su mano. Ana no le ama pero le tiene aprecio y le ve como una oportunidad para huir de sus tías y ser feliz. Y se casan, a pesar de que él es mucho mayo que ella (ella tiene 19 años y él más de 40).

   Ana es relativamente feliz con Víctor. Pero poco a poco se va sintiendo frustrada porque él solo siente interés por irse de caza con su amigo Frígilis y por las obras de teatro clásico español. Ana se siente frustrada también porque no es madre. 

   La sociedad de Vetusta es bastante hipócrita. Sus habitantes, de cara a los demás predican que lo más importante es la decencia y el decoro, pero luego comenten muchos de los vicios de los que acusan a los demás. Ana no consigue adaptarse a esta sociedad y nunca se lo perdonan. Ana no ha caído en esos vicios y, como creen que eso la hace mejor que ellos, no pararán hasta verla caer. Intentan que caiga en las redes de Álvaro Mesía y cometa adulterio con él.

   Fermín de Pas es el magistral de la catedral de Vetusta. Aparentemente es un hombre religioso, pero lo que más le mueve es la ambición. Quiere conseguir cada vez más poder. Cuando Ana se confiesa con él y le dice que está empezando a tener tentaciones con Álvaro Mesía, él le dice que se apoye en la religión para no caer, pero finalmente él mismo intenta seducirla y eso la acaba echando del todo en brazos de don Álvaro.

   Don Álvaro es el don Juan de Vetusta. Es un hombre hipócrita. Ha seducido a mucha de las mujeres de Vetusta. Es el jefe del parido liberal y el director del casino. Seduce a Ana porque para él es un reto seducir a la Regenta, pero luego la abandona cuando todos la rechazan.

   Don Víctor es un hombre que tiene un sentido del honor como el que aparece en las obras de teatro que tanto le gustan. Cuando descubre el adulterio de Ana con don Álvaro, reta a este a un duelo. En el duelo don Álvaro mata a don Víctor y huye de la ciudad, dejando a Ana abandonada. 

   La sociedad de Vetusta da entonces la espalda a Ana, que acaba abandonada por todos (al final de la novela acaba desmayada en el suelo de la catedral). De esta forma se cumple el destino que a Ana le habían dicho que era el suyo desde pequeña, que llevaba en los genes el pecado de sus padres y al final acaba cometiéndolo ella también. 

   

sábado, 2 de mayo de 2020

Norte y Sur, Elizabeth Gaskell

Libro leído para el reto "Todos los clásicos grandes y pequeños" de Las Inquilinas de Netherfield    "Clásico con adaptación en formato serie o miniserie"



   Margaret Hale es una joven de 18 años que ha pasado los últimos nueve viviendo en Londres con su tía Shaw, compartiendo su vida con su prima Edith como si fueran hermanas. Ahora Edith va a casarse con el capitán Lennox y Margaret volverá a vivir con sus padres. Su padre es clérigo y vive con su esposa en la rectoría de Helstone, una aldea en el sur de Inglaterra. Margaret vuelve por fin a su hogar y vive feliz, aunque le entristece un poco ver que su madre se queja porque le gustaría que su padre buscara un beneficio más próspero. Un día reciben la visita de Henry Lennox, hermano del capitán. Este le pide a Margaret matrimonio, pero ella le rechaza porque solo lo ve como un amigo.

   Días después los Hale deben dejar su hogar. El señor Hale ha renunciado a su oficio como clérigo porque tiene dudas que moralmente no le permiten seguir ejerciendo. Van a mudarse a la ciudad industrial de Milton, en el norte, donde el señor Hale va a trabajar como profesor particular.

   Uno de los alumnos del señor Hale es el señor John Thornton, el dueño de una de las fábricas más importantes de la ciudad. Margaret le toma antipatía desde el principio, a pesar de que a su padre le cae bien porque considera que un comerciante está por debajo de ellos socialmente. A Margaret le cuesta adaptarse a la vida en Milton. Para ella el sur representa lo idílico, la armonía, el decoro… mientras que el norte representa la suciedad, la violencia y la rudeza. Además en el norte le dan más importancia al dinero y al trabajo que a la educación. El señor Thornton comienza a frecuentar la casa de los Hale y entre él y Margaret surge desde el principio una atracción, aunque a la vez ambos sienten repulsión, ya que Margaret le desprecia por ser comerciante y él la desprecia a ella porque la considera demasiado altiva y pagada de sí misma.

   La señora Hale no termina de adaptarse a la ciudad. Su salud se va resintiendo y se encuentra cada vez peor. Cuando saben que es cuestión de tiempo que muera, la señora Hale le pide a Margaret que escriba a Frederick, ya que quiere verlo antes de morir. Frederick es el hermano mayor de Margaret. Vive en España con una identidad falsa, ya que fue acusado de participar en un motín y no puede volver a Inglaterra porque le juzgarán y seguramente le matarán. La señora Hale sabe que es arriesgado que vaya, pero quiere verle antes de morir, así que Margaret le escribe.

   Margaret conoce a una muchacha llamada Bessy Higgins y a su padre. Bessy está muy enferma y su padre trabaja en una de las fábricas de Milton y además pertenece al sindicato. En una de las visitas que Mary hace a los Higgins conoce al señor Boucher, un trabajador que no tiene dinero suficiente para mantener a su familia y va a pedirle ayuda a Higgins. Los trabajadores no están contentos con los salarios y están organizando una huelga.

   La salud de la señora Hale sigue empeorando y el médico les dice que le vendría bien un colchón de agua. La madre del señor Thornton tiene uno y Margaret va a pedírselo. Mientras está en la casa, que está situada al lado de la fábrica del señor Thornton, se produce una revuelta. Los obreros están furiosos porque el señor Thornton ha contratado obreros irlandeses para que trabajen, ya que ellos están en huelga y van a buscarlo. El señor Thornton va a la casa para comprobar que su madre y su hermana están bien y encuentra allí a Margaret. La señora Thornton y su hija se refugian en otra habitación de la casa, pero Margaret se queda con el señor Thornton en el salón. Le dice que debería salir a hablar con los obreros, que es un cobarde si no lo hace y él sale. Pero Margaret ve, horrorizada que algunos se están preparando para lanzarle cosas y, sin pensarlo, sale y le echa los brazos al cuello interponiéndose entre él y la multitud. Una piedra le da en la cabeza y se desmaya. El señor Thornton la lleva dentro y le confiesa que la ama, aunque ella no puede oírle. Le pide a su madre que la atienda porque él tiene que ir a la fábrica a comprobar que los obreros se encuentran bien, ya que la multitud va para allá. La señora Thornton llama al médico, Margaret se recupera e insiste en irse a casa porque no quiere preocupar a sus padres.

   Al día siguiente el señor Thornton va a ver cómo se encuentra Margaret. Le confiesa que está enamorado de ella y le da las gracias por salvarle. Pero ella se siente ofendida y le dice que habría salvado a cualquier hombre, que no lo ha hecho porque sienta nada por él. Él le dice que seguirá amándola aunque ella le desprecie y se marcha.

   El tiempo va pasando y la salud de la señora Hale está cada vez peor. El señor Thornton la visita, aunque intenta evitar a Margaret lo máximo posible. Mientras esperan a que llegue Frederick, Mary Higgins se presenta en casa de Margaret porque su hermana Bessy ha muerto. Margaret va a verla y consigue evitar que el señor Higgins se vaya a beber y, en lugar de eso, vaya a hablar con su padre.

   En una de las visitas que el señor Thornton hace a la señora Hale, esta le pide que le diga a su madre que la visite. La señora Thornton lo hace por su hijo, aunque es bastante reacia, ya que nunca le han gustado demasiado los Hale porque considera que se dan muchos aires, pero, desde que Margaret rechazó a su hijo, los desprecia, sobre todo a ella. La señora Hale le pide a la señora Thornton que cuide de su hija cuando no esté y la aconseje porque Margaret no tendrá ninguna figura materna cerca y ella accede.

   Finalmente, Frederick llega a la casa. Mantienen su visita en secreto, solo lo saben la familia y Dixon, la doncella de la señora Hale que lleva toda la vida con ellos. La señora Hale cumple su deseo de ver a su hijo y muere. Dixon les cuenta a Margaret y al señor Hale que se ha encontrado por la calle con Leonards, un antiguo conocido que le ha preguntado por Frederick y sabe lo del motín. Frederick está en peligro y debe marcharse. Frederick quiere casarse con Dolores, una muchacha a la que ha conocido en Cádiz y Margaret le dice que debería intentar limpiar su nombre por ella. Margaret escribe a Henry Lennox, que es abogado para ver si puede ayudar a su hermano y concierta una cita entre Frederick y él en Londres. Margaret acompaña a Frederick a la estación esa noche. Mientras esperan al tren aparece el señor Thornton que, al no saber quién es Frederick y ver que Margaret y él están cogidos de la mano en una actitud con mucha familiaridad, piensa que son amantes. Saluda a Margaret con mucha frialdad y se marcha. Están esperando en el andén y aparece Leonards, que intenta atrapar a Frederick, él le empuja para que le suelte y, como Leonards está borracho, cae al suelo. En ese momento llega el tren y Frederick se marcha.

   Al día siguiente Margaret y su padre van al entierro de la señora Hale. Allí aparecen el señor Higgins y Mary y, aunque Margaret no se entera, también el señor Thornton.

   Unos días después Margaret recibe la visita de un policía. Leonards ha muerto porque tenía una enfermedad provocada por la bebida, pero parece que su muerte se ha precipitado por una caída que sufrió en la estación. Hay un testigo que lo vio discutir con un hombre, que le empujó. El hombre estaba acompañado por una joven y el testigo la ha identificado a ella como esa joven. Margaret niega haber estado allí para proteger a su hermano. Mientras Margaret habla con el policía, el señor Thornton está en la casa hablando con el señor Hale. El policía ve salir al señor Thornton poco después y se acerca a hablar con él. Resulta que el señor Thornton es el magistrado que lleva el caso de Leonards, el policía le cuenta lo que ha dicho Margaret y el señor Thornton sabe que miente. Se reafirma en su idea de que ese hombre es el amante de Margaret y aún así decide ayudarla. Escribe una nota diciendo que Leonards murió por su enfermedad y, por tanto, se cierra la investigación. El policía vuelve a casa de Margaret para informarle y también le cuenta el papel que ha jugado Thornton. Ella entonces se siente mortificada porque el señor Thornton sabe que miente y no soporta que piense mal de ella. Ella se dice a sí misma que no lo soporta por el cariño que le tiene su padre porque no quiere admitir lo que siente realmente.

   En una de las visitas que Margaret hace a Higgins su padre la acompaña. Mientras están allí llegan unos hombres con el cadáver de Boucher, que se ha suicidado porque no tiene trabajo. El señor Higgins se pone a buscar trabajo entonces para mantener a los niños de los Boucher. No se lo dan en ningún sitio por pertenecer al sindicato. Margaret le dice que se lo pida al señor Thornton que en el fondo tiene buen corazón. Él lo hace. El señor Thornton le rechaza porque no se termina de creer que quiera ayudar a los niños de otro. Higgins le dice que no debería haber hecho caso a la mujer que le pidió que hablar con él y Thornton le dice que le diga a esa mujer que se meta en sus asuntos. Margaret vuelve a casa de Higgins, este le cuenta su entrevista con Thornton y ella le dice que siente haberle pedido que hablar con él, que la ha decepcionado. En ese momento entraba el señor Thornton y así descubre que fue ella quién le animó a hablar con él. Margaret se marcha. Thornton le dice a Higgins que ha ido para ofrecerle trabajo porque se ha informado de lo que ha pasado con Boucher y sabe que lo de los niños es cierto. Luego alcanza a Margaret, le dice que su secreto de la estación está a salvo con él, pero que debería ser más discreta. Le dice también que solo le habla como amigo de su padre, que las esperanzas que tenía ya se acabaron.

   El señor Bell, amigo del señor Hale y su padrino de boda, les hace una visita. Conoce al señor Thornton, aunque no simpatizan mucho. Cuando va a marcharse le pregunta al señor Hale si hay algo entre Margaret y Thornton. El señor Hale dice que no, pero, según va pasando el tiempo, el señor Thornton visita cada vez menos la casa. Un día el señor Hale le pregunta a Margaret si ha pasado algo entre Thornton y ella, y ella le cuenta que le pidió matrimonio y le rechazó.
  
   Van pasando los meses. Reciben carta de Frederick. Se ha casado con Dolores finalmente. El señor Lennox, a pesar de que lo ha intentado, no cree posible que le puedan absolver, así que Frederick ha renunciado a volver a Inglaterra.

   El señor Bell invita al señor Hale a hacerle una visita en Oxford. Estando allí, el señor Hale muere. Entonces Margaret vuelve a Londres a vivir con tía Shaw, Edith y su marido el capitán Lennox.  La tía Shaw pasa unos días en Milton con Margaret. Ella se despide de los Higgins y de la señora Thornton. Cuando está a punto de marcharse de la casa, aparece el señor Thornton y se despiden de forma un tanto fría.

   Tiempo después el señor Bell visita a Margaret en Londres y le propone acompañarla a visitar Helstone. Ella acepta encantada y, aunque hay muchos recuerdos dolorosos, puede visitar a antiguos amigos.

   Margaret vuelve a Londres. El señor Bell está proyectando acompañar a Margaret en una visita a España para ver a Frederick. El señor Bell escribe a Margaret para decirle que va a ir a visitarla, pero el día que debería llegar, llega una carta de su sirviente. Le dice que está muy enfermo. Margaret insiste en ir a verlo. El capitán Lennox la acompañan, pero cuando llegan ya ha muerto.

   Margaret se convierte en la heredera del señor Bell. Henry Lennox, que ha pasado mucho tiempo con ella desde que vuelve a vivir en Londres, se propone conquistarla. Edith, la tía Shaw y el capitán Lennox ven esa boda con buenos ojos y deciden hacer lo posible por ahuyentar a otros posibles pretendientes.

   Margaret invierte su dinero y se convierte en la casera del señor Thornton. Un día el señor Higgins le pregunta a Thornton si sabe algo de Margaret y si sabe si al final van a absolver a su hermano. El señor Thornton no sabe nada de Frederick y Higgins le cuenta lo que sabe de la visita que hizo a la señora Hale (ya que Mary trabajaba en la casa de los Hale en ese momento y se enteró de la visita). El señor Thornton comprende entonces que el hombre de la estación no era el amante de Margaret, sino su hermano.

   El negocio del señor Thornton va cada vez peor y debe vender la fábrica y dejar la casa.Va a Londres para arreglar unos asuntos y el señor Lennox le invita a una fiesta que Edith da en casa. Allí habla un poco con Margaret. Margaret le dice a Henry que quiere verlo al día siguiente. Henry piensa que quiere hablar de sus sentimientos, pero, cuando acaba la conversación con ella, Edith le está esperando, le pregunta qué ha pasado y Henry le dice que no van a casarse. Margaret tiene una cita con el señor Thornton porque él quiere rescindir el contrato con ella. Margaret le enseña entonces un plan que le ha pedido a Henry que haga para invertir su dinero en el negocio de Thornton e intentar salvarlo. Entonces Thornton se acerca a ella, la abraza y vuelve a declararse. Esta vez es ella la que no se considera digna de él, pero acaba aceptándole.

   De esta forma Margaret supera los prejuicios que tenía sobre el norte y las personas que viven allí y acepta sus sentimientos para poder ser feliz.

El molino junto al Floss, George Elliot

  El molino junto al Floss gira en torno al desigual destino de Tom y Maggie Tulliver, los hijos del molinero. A pesar de la inteligencia n...